Tiempo de silencio

A veces la inspiración me coge en el momento menos señalado. Haciendo la cena, o practicando deporte, o trabajando en mi aburrido trabajo, mi cabeza nunca deja de hacer 30 cosas a la vez, es en cierto sentido una condena que arrastro desde bien pequeño. Este post no lo tenía pensado para nada, se me ha ocurrido esta tarde, pero sí reconozco que es la consecuencia natural de un proceso que llevo viviendo varias semanas. Este blog nació, fundamentalmente, como herramienta terapeútica, ya lo he dicho varias veces, y mi situación personal y psicológica ha cambiado mucho en estos últimos 3 meses, tan sólo hay que darse un paseo por el blog.

Como muchas otras veces en mis post, el título no es mío, es de una novela del grandísimo escritor Luis Martín-Santos. La novela fue escrita en 1961, y es un prodigio de narración por las innovaciones formales que incluye, no así por su trama más anodina. Dejo un enlace sobre la crítica de la novela, de la gente de “Un libro al día”, ellos sí son unos críticos literarios de raza (es casi el único blog que sigo con cierta regularidad). Pero a qué me refiero con todo esto? Algún lector ya lo habrá intuido…

Este iba a ser el otro título que iba a utilizar “Enjoy the silence”

Las palabras como la violencia
rompen el silencio.
Irrumpen con estruendo
en mi pequeño mundo.

Me resultan dolorosas,
me taladran.
¿No puedes entenderlo?
Oh, mi pequeña.

Todo lo que siempre quise,
todo lo que siempre necesité,
está aquí en mis brazos.
Las palabras son muy innecesarias,
solo pueden hacer daño.

A veces es tan fácil hacer las cosas, todo está dicho ya verdad, sólo se trata de saber buscar, de tener la clave de como ordenar las cosas. Depeche Mode lo dijo muy claramente. Es necesario acurrucarse en el silencio que anida en nosotros. Séneca dijo hace casi 2000 años, que aún en el silencio de la soledad nunca estamos completamente solos, al caer todos los estímulos que nos aturden (y nos narcotizan), nos quedamos con nosotros mismos. Y sólo aquellos que están vacíos encontrarán miedo y temor a esa silenciosa soledad, pero todos aquellos que construimos día a día palacios en nuestra memoria nunca nos sentimos solos.

De un estupendo artista gráfico Jesús Mendoza

Ahora creo que ha llegado el momento de hacer un largo recorrido de mi camino interior en soledad. Algunos aspectos de mi vida diaria me van a ocupar mucho tiempo en los próximos meses, y tomo la determinación serena y meditada de correr un velo en este blog. Volveré con otras cientos de habitaciones por decorar de mi palacio de la memoria.

La banda sonora de mi retiro interior

“Cuando la vida está vacía con respecto al pasado, y sin propósito con respecto al futuro, el presente se llena de vacuidad” Watts.

Pero antes de partir, sin una fecha de regreso, quiero hacer una confesión íntima. Bajo todo este oropel vacuo, despliegue de música, cine, libros, series, reflexiones y un punto de mala baba, sólo hay un alma herida que lucha sin descanso por buscar un lugar en el mundo, y encontrar un sentido a su existencia.

Y una enorme declaración de intenciones a futuro

UN REGALO PARA TODOS LOS QUE ME HAN LEIDO ALGUNA VEZ.

Y AHORA EL ESTRUENDO DEL SILENCIO SIN FIN…

Una respuesta para “Tiempo de silencio”

  1. Muchos esperaremos tu vuelta pacientemente, porque estamos seguros, que lo harás a lo grande y sorprendiéndonos, como sólo tú sabes…
    Fuerza en tú camino y un beso.

    Me gusta

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