Mishima (el arte de morir)

Con los años he descubierto que tan sólo soy un modesto contador de historias, y esta es realmente una que merece ser contada y rescatada del polvo de la historia. En ella hay poesía, narcisismo, sexualidad, nacionalismo, literatura con mayúsculas y muerte. El sobrevalorado James Dean dijo una vez “quiero vivir rápido, morir joven y dejar un bello cadáver”, cumplió dos de las tres promesas, y como en el caso de el personaje de hoy, podríamos decir lo mismo. Esta historia comenzó, o terminó, tal día como hoy, un 25 de noviembre de 1970…

La morada del héroe incomprendido

En un frío día de inverno en el Tokio de 1925 nació un niño llamado Kimitake Hiraoka, en el país del sol naciente regido por la casa real de Yamato, bajo el mando del emperador Yoshihito, que regía los destinos de la novena nación más importante de la tierra. El mundo había sufrido la tragedia de la primera guerra mundial, a la que había sido ajena Japón, y un año después del nacimiento de nuestro personaje subió al trono el emperador nº 124 del Japón, Hirohito.

El niño se convirtió en un voraz lector de Wilde, Rilke y la literatura japonesa clásica, pero era frágil y pálido como una flor de loto, y comenzó a escribir desde muy jovencito, llegando a publicar en alguna revista. Apenas llegado a la mayoría de edad, fue llamado a filas al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, pero el examen médico lo eximió del servicio por una enfermedad pulmonar. Esta fue la primera gran decepción de nuestro personaje, ya que se le privaba así de la posibilidad de una muerte heróica, y todo ello visto desde la óptica del espíritu japonés, que en la segunda guerra mundial consideraban a los pilotos suicidas kamikazes como héroes nacionales.

Su padre, férreo simpatizante del nacionalsocialismo, le obligó a estudiar derecho y legislación alemana, y le prohibió expresamente escribir, pero él como buen creador lo hacía a escondidas y al final del día. Su primer libro lo escribió entre 1946 y 1948, poco después de terminada la guerra “Ladrones”, y entre 1948 y 1949 escribió una de sus grandes obras “Confesiones de una máscara”, obra con alto tinte autobiográfico sobre la vida de un joven que tiene que debe esconder su yo más auténtico para encajar en sociedad.

La máscara tras la que nos escondemos

La novela fue un éxito para el escritor, que se convirtió en un aclamado autor, fue un escritor disciplinado y versátil. No solo escribió novelas, novelas de series populares, relatos y ensayos literarios, también obras muy aclamadas para el teatro kabuki y versiones modernas de dramas no tradicionales. Su escritura le hizo adquirir fama internacional y un considerable seguimiento en América y Europa, siendo muchas de sus obras más famosas traducidas al inglés y otras lenguas europeas.

Tras el éxito de su obra, el autor decidió dejar la inocencia de la juventud, y se refugió en el esfuerzo físico y el deporte, y comenzó una formación física de más de 15 años, que le llevó a esculpir su físico y convertirse en maestro de Kendo.

Su ensayo más importante, Bunka boueiron (‘En defensa de la cultura’), defendía la figura del emperador como la mayor señal de identidad de su pueblo. En 1967, el autor se alistó en las Fuerzas de Autodefensa de Japón (el ejército japonés) y tuvo un entrenamiento básico. Un año más tarde, formó la Tatenokai (‘Sociedad del Escudo’), milicia privada compuesta sobre todo por jóvenes estudiantes patriotas, que estudiaban principios de artes marciales y disciplinas físicas. Estos también fueron entrenados a través de las Fuerzas de Autodefensa de Japón bajo la supervisión del escritor.

El grueso de su obra se desarrolló entre los años 50 y 60, con obras como “El rumor del oleaje” (1954), “El pabellón de oro” (1956), “El marinero que perdió la gracia del mar” (1963), o la tretalogía final “El mar de la fertilidad” (196-1970) Nieve de primavera, Caballos desbocados, El templo del alba y La corrupción de un ángel.

El 25 de noviembre de 1970, Mishima envió la última parte de la tetralogía El mar de la fertilidad a su editor. Después, junto con cuatro miembros de la Tatenokai, visitaron con un pretexto al comandante del campamento Ichigaya, el cuartel general de Tokio del Comando Oriental de las Fuerzas de Autodefensa de Japón. Una vez dentro, procedieron a cercar con barricadas el despacho y ataron al comandante a su silla. Con un manifiesto preparado y pancartas que enumeraban sus peticiones, Mishima salió al balcón para dirigirse a los soldados reunidos abajo. Su discurso pretendía inspirarlos para que se alzaran, dieran un golpe de estado y restituyeran el poder del emperador. Como no fue capaz de hacerse oír, acabó con el discurso tras unos pocos minutos.

Regresó a la oficina del comandante y llevó a cabo su seppuku (o más conocida como harakiri, abrirse el vientre con una espada samurai). La costumbre de la decapitación al final de este ritual le fue asignada a Masakatsu Morita, miembro de la Tatenokai, pero Morita no fue capaz de realizar su tarea de forma adecuada. Después de varios intentos fallidos, le permitió a otro miembro de la TatenokaiHiroyasu Koga, acabar el trabajo. Entonces, Morita también llevó a cabo su seppuku y fue decapitado por Koga.

Yukio Mishima ocultó su homosexualidad toda su vida, vivió con una máscara, llevó sus ideales hasta las últimas consecuencias, y fue nominado al premio nobel en 1968, un par de años antes de su muerte.

A la memoria de Mishima

Descanse en paz el divino poeta loco, al menos tuvo la decencia y valentía de luchar hasta el final por lo que creía, seríamos capaces los demás de mirarnos en ese espejo.

“Nuestra vida es el corto trayecto entre el cielo y el suelo de un frágil copo de nieve de primavera”

10 respuestas para “Mishima (el arte de morir)”

  1. ¿Luchar? Hablas de luchar de alguien que segun tu mismo cuentas, estuvo oculto tras una máscara.No, eso no es luchar, eso es esconderse, huir, ocultarse. Y, cuando se hacer ver, se suicida. ¿muestra de valentía o de escasa entereza para realmente dar la cara?

    Extraño concepto de valentía la tuya. Con valientes así, nos sobran cobardes.

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    1. Querida ¿Ilsa?, o la persona que se esconde detrás de ese nombre. Pasas por alto una serie de circunstancias de gran importancia. Denoto que tienes la misma idea de la cultura japonesa que yo del reggaeton (es decir ni pi), la homofobia sigue instalada en pleno siglo XXI, y un Japón que en los años 50 del siglo pasado tenía la ideología como en la época feudal eso era casi un delito. Son muchos los artistas que han tenido que lidiar con esa lucha interior, y hasta el payaso del Pablo Alborán lo ha reconocido después de llevar vendidos 10 millones de discos, porque si no el target al que iba destinado se le venía abajo. Mishima fue una persona que luchó contra su yo mismo, contra la sociedad que le tocó vivir y un mundo en el que ya no tenía cabida. Su lucha fue titánica, y al fracasar en su intento optó por el ritual sagrado de la autoinmolación, que es el mayor acto de valentía. Eso desde nuestra chupipandi cultura occidental no se entiende, así que informese antes de opinar libremente. Ante todo gracias por su aportación.

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  2. Querido ¿HOWARD ROARK? o la persona que se esconde detrás de ese nombre.

    Efectivamente cultura japonesa no ha sido nunca de mi interés. Entiendo que tú sí y por ellolo ha leído con atención. Aún así, me ha provocado esa sensación tras leerlo y como, al final del post aparece la apción de comentar, me he sentido impulsada a hacerlo. En otras ocasiones no lo hago.

    Permiteme sí añadir algo y es que alguien tan”curtido” y experimentado como se parecia en tus comentarios que eres y con tu personalidad y tus ideas claras, no encaje bien los comentarios. Me extraña, la verdad.

    Lo que sí he hecho es investigar más acerca del escritor. Aunque no, no voy a dejar nada más, no pretendo que me dediques más palabras.

    Si no pongo mi nombre es porque pretendo ser una seguidora más en el anonimato.

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    1. Querida Ilsa, si te has tomado el tiempo de leer bastantes de mi posts, habrás podido descubrir que, ni soy un dechado de virtudes, ni esto es un espacio de libertad,. Por demás no tengo nada contra ti, pero como redactas y comentas, te pareces a una persona de mi pasado que ya no tiene cabida en mi vida. Si no lo eres, te pido sinceras disculpas, pero tengo una duda razonable. Y como siempre gracias.

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  3. Disculpas aceptadas no creo que alguien que no esté ya en tu vida se ocupe de hacerte comentarios en un post.
    Ahora bien que no sea un espacio de libertad chirría algo, porque la libertad enriquece mucho pero…

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    1. Querida Ilsa, ya he contestado otro de tus comentarios, y llevas razón no nos conocemos, lamentablemente diría yo. A tu comentario de que alguien que no esta en mi vida desee hacer comentarios, pues es cierto pero esa persona la saque yo de mi vida, y hubo una época en la qué me hacía comentarios pero no se los aprobaba, y pensé que había cambiado de identidad. Pero no eres tú, por lo que te pido disculpas sinceras. En cuanto a lo del espacio de libertad, déjame que te aclare, imagina que escribes un diario personal, y un día se lo enseñas a alguien, y ese alguien empieza a hacer sugerencias y propone cambios. Es un tema personal, mi blog es mi diario online, habrá cosas que gusten, otras que no, y algunas ofensivas, pero son parte de mi, y las comparte con el mundo. Y por supuesto que pueden hacer aportaciones o comentarios, pero es mi mundo propio. Ahora me siento mal por el trato dispensado hacia ti, y te quiero compensar de alguna manera. Proponme un tema que te guste, interese o llame la atención, y te dedicaré ese post. Es mi manera sincera de pedirte disculpas.

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  4. No te propongo ningún tema porque como me asegurs es tu diario y eres tu quien elije

    Compensame aceptando esto que te digo y una peticion

    Un diario no se enseña, luego un blog no es un diario jamás. Lo que muestras al mundo no será nunca un diario por mucho que lo quieras vestir de ello.Para que lo fuera tendrías que no hacerlo público o solo cuando no estuvieras vivo.

    Que no recaiga sobre esa persona ninguna consecuencia por haber pensado que era ella quien hace mis comentarios.Y si ya ha recaido, subsanalo de facto o de pensamiento.

    Espero que cumplas y que puedas ser un bocachanclas con palabra.

    Gracias, señor Roack.

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  5. Pues como también es usted partidario de “copiar´, cópieme usted y haga uso de la sabiduria vital y dediquele a esa persona un escrito con aquello que seguro le ha aportado.Descubrirá que tiene que agradecerle.

    Déjeme ser “malota” y decirle que esa actitud hacia esa persona es porque le tiene mucho amor.

    Hágale caso a una anciana con mucha experiencia, recuperela. Vale la pena no perder a ningana persona de nuestro pasado.

    Gracias, señor Roack

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  6. Estimado H.:

    Por fin he reconocido al bloguero que me sorprendió. Muy interesante . Y mucho más los comentarios , réplicas y contraréplicas con tu lectora . Enhorabuena

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