Vidas sin timón

Recuerdo a un compañero de Universidad (bastante hipster para la época, y hablo de hace casi 30 años), que un día me dijo “¿a tí te ha pasado alguna vez que se te mete una canción en la cabeza un día, y le repites sin cesar durante todo el día?. Pues a mí se me metió en la cabeza God Save the Queen de los Sex Pistols cuando tenía 15 años, y todavía no se me ha ido“. Era todo un personaje.

Pues a mí se me metió en la cabeza esta película la primera vez que la ví (en el año 2003), y todavía me sigue rondando. Fui a verla al cine cuando la estrenaron como 5 veces (con amigos, con amigas, sólo), y todo el que vino conmigo me dijo que era una paranoia mía, que tampoco era para tanto. Probablemente sería verdad, porque de paranoias he hecho varios masters. Pero siempre he creído que se trataba de algo más profundo…

Nunca he sido un erotómano exacerbado, la verdad, me gustan mucho las mujeres (aunque algunos lo nieguen con vehemencia), pero tras ver el inicio de esta película, en los créditos oficiales, no sé lo que pensar la verdad…

Espero que nadie piense lo que no es, ni tome la parte por el todo. La película es mucho más que eso. ¿Se puede estar sólo en la ciudad más masificada del mundo? ¿Puede ser el silencio un personaje principal en la ciudad más ruidosa del mundo? ¿Puede ser el insomnio el mejor compañero de unos seres perdidos y a la deriva? ¿Es la juventud la cura a la deriva existencial? ¿Es la madurez el salvavidas de una vida “plena” que no lo es tanto? Todo eso y mucho más es esa maravilla llamada “Lost in traslation”.

Sí me he repetido, pero esta canción es una maravilla (y a mi hijo le encanta)

Charlotte, es la belleza de la inocencia, el vacío de la juventud, la deriva de una vida que apenas ha empezado, atrapada en un matrimonio intrascendente, sin metas, con sueños que se han quemado antes de empezar el viaje. Nunca jamás Scarlett volverá a ser Charlotte, y su carrera quizás sólo merezca la pena por este papel, el papel de su vida (Vengadora, no te reconozco ya).

Bob Harris es Bill Murray, él mismo. No creo que este hombre tenga que interpretar mucho, creo que sinceramente que es así, tierno, paranoico, equidistante, hierático, comediante, desencantado, galán imposible, y absolutamente maravilloso. Si Jesucristo volviera a la tierra en una segunda venida, sería Bill Murray, yo me apunto a su religión con los ojos cerrados.

Dos seres, con una enorme diferencia de edad, y recorrido vital, cruzan sus vidas en una ciudad surrealista, donde la tradición, y la más absurda modernidad caminan de la mano. No es una historia de amor, ni un viaje de aprendizaje, es un paréntesis en el tiempo de dos vidas sin timón, perdidos sin rumbo….

Rey sol me entrego a tí, quebré el timón no sé seguir” Absolutamente maravillosos Vetusta, y el mejor resumen de lo que es esta hermosa película.

Cualquier cosa que diga sobre ella sé que la voy a joder, así que le doy el micrófono a Bob:

Roxy Music nunca sonó tan genial en otra vez que no fuera la de Brian Ferry
He vivido mil noches de copas, pero ninguna ha terminado de manera tan elegante como esta

El silencio es el tercer personaje de la película, roto sólo por el ruido de la ciudad, y la escueta banda sonora. Escuchemos ese silencio de los personajes en su deriva interior.

En la película nunca aparece tensión sexual alguna entre ambos personajes, es una relación más parecida a alumna-maestro, sobre la vida, el amor, el matrimonio, el destino, y la búsqueda de un rumbo, con enormes dosis de humor, ternura y elegancia.

Apenas se tocan, una mano que toca un pie, o roza un hombro, o coge una mano tímidamente. Hablando sobre el matrimonio y los hijos, Bob dice:

“El día más aterrador de tu vida es cuando nace tu primer hijo, tu vida, la que conoces se acaba, y nunca volverá. Quieres estar con ellos, y poco a poco se acaban convirtiendo en las personas más deliciosas que conocerás en toda tu vida”

Pero ¿quien te puede mandar a Tokyo un fax a las 4 de la mañana para que elijas el color de la moqueta de casa? Bob dice con amargura “antes nos divertíamos”. Eso no es ninguna buena señal.

Pero si hay momentos en la vida que te hacen encontrar el rumbo (verdad Mar?). Una despedida, una mirada, un susurro, un abrazo, y un hermoso beso robado.

“Estos días que hemos pasado juntos, estando sin estar, han dado sentido a mi vida, espero que no los olvides jamás, y que te ayuden a encontrar un destino para la tuya…Gracias.”

Los actores Bill Murray y Scarlett Johansson en realidad nunca han desvelado que fue lo que él le dijo a ella, no estaba en el guión, y salió de Bill, cada cual que le ponga su final, pero tuvo que ser increiblemente hermoso.

Al hilo de la que ya comenté en mi anterior post sobre el Ikigai, la vida, después de todo, está llena de cosas que suceden sólo una vez. La cualidad única de los encuentros y placeres de la vida fundamenta el concepto de ikigai, y es el eje de la filosofía japonesa. Creo que el espíritu de la película está imbuido por esta idea. Momentos que no se repetirán jamás.

Dedicado a quien me dé mucho más que esto

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