Shadow of the sun

Hay momentos en la vida de una persona que marcan para siempre. Suelen ser una mezcla de dolor, pasión, sentimiento de pérdida, de huida hacia delante. Los traumas son momentos inolvidables (desgraciadamente) en la vida de todos nosotros, pero no me refiero a esos momentos. Me refiero a los que marcan un punto de inflexión en nuestras vidas, que suponen un frenazo y a la vez un empujón, en otra dirección, en otro sentido, que nos hacen cambiar el rumbo, y replantearnos nuestra propia vida. Son momentos de crecimiento, de ser conscientes de nuestra debilidad, fragilidad y de perdida del rumbo. Yo viví uno muy importante en el año 1996. El lugar fue Madrid y tuvo una banda sonora muy concreta y específica, siento que no va a gustar a todo el mundo, pero cada vez que escucho ese disco recuerdo muy nitidamente, de donde vengo, y lo que me hizo llegar hasta donde estoy hoy. Cada uno debe buscar ese momento en su vida. Después han venido otros, pero ese fue el primero.

“¿Sigues sintiendo lo mismo al respecto? 
Como siempre dijiste que lo harías 
O has tenido tiempo de reescribirlo todo 
Como nunca has soñado que podrías 
Recuerda cuando queríamos volar para siempre. 
En una alfombra mágica 
Bueno por siempre parece mucho tiempo 
Cortándonos en tamaño 
No importa lo duro que lo intentemos
Y pude ver todo lo que había hecho. 
Solo persiguiendo sueños por los campos. 
A la sombra del sol
Planeaba tenerlo todo cuando aún era joven 
Y recorrer los campos a través de mis sueños. 
A la sombra del sol…”

Apenas tenía 25 años, y no tenía ni puta idea de lo que era vivir. Por asfixia en el ambiente familiar decidí irme voluntario al ejército (cuando todo el mundo se hacía objetor de conciencia), reconozco que fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. Por mi altura me hice policía militar destinado en el Cuartel General del Ejército del Aire, en la Cl Princesa de Mardrid. Allí conocí a uno de los mejores amigos que tengo a a día de hoy (casi mi hermano). Cuando me fui llevaba con una chica varios años, y estábamos comprometidos…

Estando allí conocí que me era infiel, me destrozó el corazón, tanto que renuncié a un permiso y volver al servicio, hasta conseguí que mi Alferez (mujer) se preocupara por mi situación. Pasaba las tardes escribiendo furiosamente en el barracón, leyendo compulsivamente, y haciendo larguísimas horas de guardia con una ametralladora. Pero ya nada me dolía, ni el cuerpo, ni la mente, ni sentía el peso de la vida. Me volqué en el deporte y me destrocé las dos rodillas, porque de destrozarme el alma ya se habían encargado otras personas…

Recuerdo todavía las larguísimas tardes en las que no tenía guardia, y salía del cuartel a las cuatro de la tarde con unos cascos, los discos de este hombre, y recorría decenas de kilómetros por Madrid, Cl Princesa, Gran Vía, Cl Alberto Alcocer, Barrio de Salamanca, Goya, Cl de Alcalá, Retiro, Parque del Oeste, Palacio Real y jardines Sabatini, Ópera, Plaza Mayor, Ventas…Me perdía por mil calles para intentar encontrar un rumbo, siempre me acompañó este hombre, siempre sólo rumiando mi dolor, aprendiendo a observar la vida con otros ojos..

De ese tiempo aprendí a amar y a odiar a la ciudad en la que me perdí y volví a encontrarme. Tampoco olvidaré que ese fue el año en que el Atlético de Madrid ganó la liga y la copa. Y yo estuve en Neptuno, si yo Madridista hasta la médula, rodeado de indios, con un primo mío. He sido una pura contradicción toda mi vida. Pero bueno casi con 50 años ya he aprendido a vivir con ello.

Tras más de 22 años he perdonado a esa persona, no ha sido fácil, pero también lo he aprendido, ahora que tanta gente me está perdonando a mí, y la verdad no lo merezco.

Esta es una historia de dolor, de viaje interior y exterior, de busqueda de dirección, de posicionamiento en el mundo, no es ni mejor ni peor que la de nadie, es la mía. Es la mayor cicatriz que guardo oculta al mundo, y que este año se ha cerrado para siempre. Ahora nuevos viajes se abren ante mí. Un hermoso mar de esperanza y de ganas de vivir.

Este señor es al único ingles al que respeto (la excepción a la regla), leyenda viva del pop-rock en el Reino Unido, lider de The Jam, Style Council y con una energía suficiente para hacerle sombra al sol. (no sólo de Beattles, Rolling, Queen vive el hombre).

God Save to Mr. Weller

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