Otoño (in my heart)

“…y a través de los ventanales de mi Palacio, perdido entre los confines de mi mente, se cuelan los mil sonidos del fresco viento del otoño de nuestra vida. Afuera todo se ha teñido de colores ocres y rojizos, y los árboles se desnudan tímidamente como los primeros amantes, en silencio y con una timidez enfermiza. Una oleada de sensaciones recorre los cimientos de mi ajada morada, no es tristeza insondable, ni alegría desatada, ni tan siquiera reconozco los brazos de mi amante la depresión, es una mezcla de todo ello, de melancolía, de Saudade, del confort de los recuerdos atesorados e imborrables, y de la sensación de pérdida de lo que se fue para no volver…”

Leer más “Otoño (in my heart)”

¿Originales?

A veces necesito recordar que todo lo que estoy construyendo aquí es mi “Palacio de la Memoria”, el espacio mental donde se atesoran mis recuerdos, vivencias, opiniones, amores, desamores, miedos, filias, fobias, mala baba, etc. Lo digo porque en los últimos días he recibido algunos comentarios a mis post, donde se opina sobre que si falta esto, que si se cambia aquello, que si añade lo de más allá. Vamos a ver amig@s, cuando uno decora “su casa”, aparte de los bien intencionados comentarios de decoración (que personalmente me la bufan), puede hacerlo en el Ikea, el Leroy Merlin, el Corte Inglés, el chino de la esquina, la tienda de segunda mano más “in”, o de la casa de su querida abuela. A buen entendedor pocas palabras bastan, es decir que escribo sobre lo que me sale de los huevos, guste o no guste. Capici?

Y ahora la pregunta, que la vuelvo a traer a la palestra de otro post que ya escribí hace tiempo. ¿De verdad para ser original hay que pintarse el pelo de verde, ponerse un pearcing en la nariz, tatuarse como la puerta de un servicio de tíos, ponerse una bata de boatiné para salir a la calle, subirse los pantalones por encima de los tobillos como si fueras a regar pepinos? ¿Eso es ser originales? Venga ya…..

Leer más “¿Originales?”

Malotas

Veronica Lake / Kim Bassinger (como Veronica Lake)

“Me gustan las mujeres rubias, duras, suaves y llenas de pecados” (Raymond Chandler). Hoy voy a dar un giro de 180 grados tras mi post de ayer, que ciertamente tenía un cierto tufo homofilo (pensarán las mentes adviesas que me espían desde la oscuridad), así que hoy todo será glamour, melenas largas, piernas infinitas y lenguas viperinas, y un emocionadísimo canto a la feminidad en el cine, pero la que cuenta con un punto macarra y puñetero, porque sí, lo reconozco, me gustan malotas, aunque en esa guerra siempre termino perdiendo yo, que soy en el fondo más sensible que el culito de mimosín. Miremos atrás pues, porque en esta cuestión, cualquier tiempo pasado fue infinitamente mejor.

Leer más “Malotas”

Mishima (el arte de morir)

Con los años he descubierto que tan sólo soy un modesto contador de historias, y esta es realmente una que merece ser contada y rescatada del polvo de la historia. En ella hay poesía, narcisismo, sexualidad, nacionalismo, literatura con mayúsculas y muerte. El sobrevalorado James Dean dijo una vez “quiero vivir rápido, morir joven y dejar un bello cadáver”, cumplió dos de las tres promesas, y como en el caso de el personaje de hoy, podríamos decir lo mismo. Esta historia comenzó, o terminó, tal día como hoy, un 25 de noviembre de 1970…

Leer más “Mishima (el arte de morir)”

Almas de metal

Metrópolis (1927)

El anhelo más antiguo del hombre ha sido el de emular a su propio creador, de convertirse a su vez en una deidad. Ya en la mitología griega clásica, el personaje de PROMETEO, el titán que robó a los dioses el fuego para los hombres, y que en algunas versiones fue él mismo el creador de la humanidad, inspirando a muchísimos creadores posteriores para referirse a la osadía del hombre de hacer o poseer las cosas divinas, entre ellas el poder de crear vida como un Dios (al margen del proceso natural de la reproducción).

Castigado por su pecado, Prometeo fue encadenado por los dioses a una piedra y condenado eternamente a la tortura de que un águila le devoraba el hígado, que le volvía a crecer y ser devorado de nuevo en un círculo sin fin.

Leer más “Almas de metal”

El Nihilista Errante

El gran escritor ruso Iván Turguénev escribió en su novela “Padres e hijos” (1862) “nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio como artículo de fe”, en el sentido de persona crítica con todo lo que le rodea.

El nombre del post se completa con la leyenda del “Holandés Errante”, aquel barco condenado a no volver jamás a puerto y a vagar sin descanso por todos los océanos del mundo. Y para empezar el post de hoy los magníficos versos de Espronceda “¿qué es mi barco? mi tesoro / ¿qué es mi Dios? la libertad / mi ley, la fuerza y el viento / mi única patria la mar…”

Leer más “El Nihilista Errante”

Sádicos

El diccionario de la Real Academia Española define el sadismo con dos entadas “perversión sexual de quien provoca su propia excitación cometiendo actos de crueldad en otra persona” o “Crueldad refinada, con placer de quien la ejecuta”

Dicha palabra proviene de un hombre concreto y su actitud ante la vida, Donatien Alphonse François Marques de Sade (1740-1814). Noble francés que pasó 27 años de su vida en prisiones y manicomios franceses, bajo cuatro regímenes distintos Antiguo Régimen, periodo Revolucionario, Consulado y Primer imperio francés. Jamás mató a nadie en su vida, pero su conducta depravada y disoluta, y su reconocimiento abierto de la misma, aparte de sus obras literarias, novelas, cuentos, cartas y obras de teatro, crearon un escándalo tal en Francia, que fue perseguido toda su vida. Según las palabras del “Divino Marqués”, tal y como lo llamó Apolinarie, afirmó “me han condenado por toda clase de crímenes que dicen que he cometido, que no he realizado, pero mi pecado sí ha sido imaginarlos todos y reconocerlo”. Algunos literatos y estudiosos de siglos posteriores, lo consideran “el hombre más libre que jamás haya existido”.

Hoy prometo que no voy a dejar indiferente a nadie, porque nada es lo que parece…

Leer más “Sádicos”

Calaveras y diablitos (tóxicos)

Parafraseando a los Antílopez, llevo dos “putos” años con esta jodida entrada dando vueltas, y no termina de salir, y ya de hoy no pasa aunque tarde otra vez, y como siempre, jugando al despiste.

Festividad del 31 de octubre y 1 de noviembre, noche de difuntos y día de todos los santos. De todos los paises en los que se celebra esta tradición, es probablemente en México donde la celebración es más rica, más viva y con mayor carga de tradición y cultura. Pero no voy a caer en el post fácil, va a ser que no, nada de lo que me rodea me gusta que sea fácil. VAMOS AMIGOS MEXICANOS ES VUESTRO DÍA…

Leer más “Calaveras y diablitos (tóxicos)”

El fin de los tiempos

“Y ví a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena en su mano” Apocalípsis 20 : 1

Los “agoreros” de la sotana llevan 2000 años y pico metiéndonos el miedo en el cuerpo, mientras ellos le metían mano a todo lo que se ponía a tiro…Uuuuuy que mal empiezo hoy…..Pero yo tengo una extraña teoría metida en la cabeza, y es que el fin del mundo ya está entre nosotros, ahora, retrasmitiéndose en directo, nos lo están vendiendo como un curso por entregas de cocina de Planeta Deagostini…

Leer más “El fin de los tiempos”

The girl from Blue Note

El soul y el jazz se hicieron carne en esta mujer de melena imposible

Cuando la vida entra por la puerta, la tristeza se escapa por la ventana”, es como el juego del amante en fuga y el marido despechado. Sí amigos, ni el tiempo, ni el espacio, ni la pandemia infinita, ni toda la estupidez humana concentrada en el Instagram, haran cambiar mi cripticismo. Al final es tan simple, que mi silencio en mi blog viene causado porque la vida entra a raudales por todas las ventanas del “palacio de mi memoria”, y no me deja tiempo ni para la literatura (barata, por supuesto), ni para la filosofía (de sofá), ni para otras zarandajas.

La segunda cuestión es que tengo que seguir con la necesidad de bascular entre mi bipolaridad emocional, es decir, si mi anterior blog era un cierto canto al silencioso dolor (personificado en Takeshi Kitano y su película Hannabi), este tiene que ser todo lo contrario, lleno de luz, sensualidad, sentido, sentimiento y pasión por la vida, y por una hermosa mujer con una voz tan sensual como el tacto de la nieve de primavera (gracias a mi admirado Mishima).

Leer más “The girl from Blue Note”